miércoles, 29 de febrero de 2012

Lo insostenible del estatus que dieron a las drogas. ¿Por qué?

Siguiendo como lo expuesto en la última entrada del blog, vuelvo a preguntarme, si hasta la ONU hace un análisis insostenible del problema que supone el narcotráfico ¿por qué no se actúa de forma diferente a como se viene haciendo?.
Primero fue Colombia, después México y ahora resulta que se trata de todo el pasillo que une a los dos países. ¿De verdad esto no era esperable?.
El mayor de los problemas es que ya hay un par de generaciones de centroamericanos perdidas y eso si no son más.
Miles de jóvenes y no tan jóvenes, ven en el mundo  de los cárteles y las maras, su única salida de una de miseria que en el horizonte nos le ofrece nada bueno. Pero claro, los que realmente ganan con todo estos son los miles de políticos corruptos, las multinacionales del armamento, los paraisos fiscales y todos aquellos que ostentan algún poder en todos estos ámbitos
Y esto es en América latina, pero no olvidemos que ocurre en en gran parte de Asia, Afganistán, el sudeste asiatico, etc., etc. .

Al final resulta que la droga causa mas estragos en la población por el modelo de gestión de producción, transporte y venta, que por el propio consumo.
Los expertos lo saben y lo tienen estudiados; el Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías lo tiene claro, la solución es prevenir y para prevenir hay que actuar sobre el "ambiente", es decir, hay que cambiar las condiciones y entre ellas, en lo relativo a las actuales drogas ilegales, todo esa normativa que hace que el efecto de las sustancias sea sólo una parte de los problemas (y no la mayor) que ocasiona este fenómeno.
Soy partidario de que ha llegado la hora de romper ese círculo que hace que, los reconocidos en todo el mundo como "enfermos" los consumidores, sean sólo el sustento y la base de tantas otras tragedias quizás mas duras que la propia dependencia.
Claro está, el  problema de la adicción  a una droga es un problema personal, justificable aún por una parte importante de la sociedad, como un "error" del adicto  y es más fácil repartir la culpa de todo lo que ocurre entre los miles de consumidores, que entonar el "mea culpa" (me refiero a los grandes responsables políticos mundiales) y tomar las decisiones que hay que tomar. Claro está, se que lo que planteo, es romper definitivamente con el estatus de "poder", no solo de los narcos, si no también de otras muchas instancias políticas y empresariales, a nivel mundial.
Pero me permito esto desde mi conciencia y desde la posición que siempre he mantenido respecto  a los problemas que ocasionan las drogas, mi objetivo ha sido y es aportar soluciones, jamás he ganado en esto más ( ni menos) que la sensación de que obro en conciencia y que no tengo más objetivo que ayudar a los demás a aminorar su sufrimiento.

viernes, 24 de febrero de 2012

América Latina quiere hablar de drogas y ¿los demás?

El último informe sobre drogas de la ONU  define Latinoamérica, y en especial, a los países centroamericanos, secamente como la región “más mortífera del mundo”, donde uno de cada 50 hombres morirá asesinado antes de los 31 años. La razón esencial de tanta violencia es el narcotráfico.
Ya va siendo hora de que los ciudadanos y ciudadanas preocupados por este tema de las drogodependencias, nos quitemos el disfraz de ortodoxos, y miremos al mundo con realismo. Luchar, a estas alturas por resolver este problema, desde los mismos presupuestos de siempre, legal / ilegal, es vivir en otro mundo.
La pelea contra ilegalidad está dejando mas muertos que el propio consumo, y aún peor, esta pelea no ayuda a los que sufren como consecuencia del uso de estas sustancias, lo único que consigue es que los carteles cada día sean mas ricos y mas poderosos, y de camino, el poder legalmente establecido, tenga una escusa para llevar la violencia (y con ello el gasto en armamento) a donde considere oportuno.
Los países que mas sufren con la droga, no son precisamente los que mas consumidores tienen, si no aquellos que se han convertido en el refugio de los cárteles y son paso obligado de dichas sustancias.
En EEUU, como siempre, se dice que el problema es sólo una cuestión de consumo y que el consumo se reduciría con la disminución de la oferta, pero  no es menos cierto que la oferta va en aumento y que el propio EEUU anima a los narcotraficantes con una política laxa de control sobre las ventas de armas.
Definitivamente, el problema esencial de las drogas no es la oferta, el problema real de la droga no es cuestión de legalizar o no, el problema de la droga es que no se quiere regular razonablemente y no se quieren hacer políticas  que realmente minimicen este problema.
Esas políticas son sin duda ninguna,  en los países consumidores, la educación y un cambio ambiental que permita reducir los niveles de consumismo descontrolado de la sociedad occidental (en general, no solo de las drogas); y en los países productores y de paso, la dignificación y el acceso a la educación y a  un trabajo digno, que permita a los ciudadanos ganarse la vida sin necesidad de criminalizarse y poner en peligro sus propias vidas y las de los demás.
Les propongo leer alguno  de estos artículos, para hacerse una idea de por donde van los "tiros" y de camino pensemos ¿mantener la ilegalidad es una solución?.

miércoles, 22 de febrero de 2012

No se debería perder la oportunidad.

Ahora que nos enfrentamos a una nueva reforma educativa, aunque sean solo algunas pinceladas, los responsables de la Educación no deberían perder la oportunidad y aprovechar para incluir en el curriculum, alguna hora que otra semanal para crear "CIUDADANOS/AS" para el futuro. Si, ciudadanos con mayúsculas.
Me refiero a conseguir que nuestros niños/as y adolescentes tengan  una educación que ante todo les permita ser personas.
Claro que es importante formar en las materias instrumentales básicas, lengua, matemáticas e idiomas; pero no es minos importante educarlos en el respeto, el autocontrol, la responsabilidad y la honestidad.
Claro que es importante conocer la Constitución, los derechos y las obligaciones; pero no es menos cierto que dichos conocimientos podrían ser las compentencias a alcanzar con este  área  educativa, que  en lugar de "enseñar" los derechos y obligaciones, les proporcione las herramientas para llegar a concluir que deben tener unos derechos y, por tanto,  unas obligaciones, y como consecuencia investigar en que Ley se establecen esos derechos.
Desde estos planteamiento, los alumnos/as no solo  conseguirían las competencias para conocer derechos u obligaciones, si no  que les permitiría conformarse un "estilo de vida" equilibrado, eficaz ante las demandas de una sociedad que evoluciona con rapidez y que les permita desenvolverse en ella con garantías, si no con éxito, si al menos la evitación de muchos problemas.
Claro está que es desde aquí, desde esa base educativa, desdes donde se pueden aplicar programas de prevención de conductas problemáticas, incluida entre ellas, las ADICCIONES

viernes, 10 de febrero de 2012

¿Morir de éxito?

Desde hace años, pero en especial estos dos últimos, las ONG que trabajan en drogodependencias y otras adicciones, viven una muerte lenta (bueno, cada vez menos lenta) y de hecho muchas ya murieron.
La crisis hizo bajar los presupuestos, pero los destinados a este problema, ya venia bajando desde años anteriores.
Las políticas sobre adicciones, han venido perdiéndose paulatinamente, y todo ello porque se ha vendido que este problema se bate en retirada.
Se equivocan los que piensas así, lo único que ha ocurrido es que las ONG, su trabajo, y las buenas políticas de otros tiempos, han conseguido eliminar la alarma social que despertaban estos temas.
Al final resulta que un buen trabajo, ha sido nuestra peor pesadilla. ¿Si hubiéramos trabajado a medio gas, sin excesiva convicción, etc., ahora aún la sociedad estaría alarmada por tema?. Casi seguro y para colmo, las iniciativas sociales serían necesarias, aunque solo fuera, para acallar conciencias.
Está claro que el fenómeno de las adicciones ha evolucionado, pero no presenta mejores perspectivas que hace años y si se baja la guardia, o mejor dicho, nos quedamos sin guardia, volverá el alarmismo  de otros tiempos. Con todo, este no es el problema mayor, el problema será que el alarmismo tendrá fundamento en el aumento de la intensidad de los problemas que este fenómeno traerá a la sociedad y a las personas.
La paradoja de esta situación es que cuando se ha conseguido la clave para eliminar la alarma y estábamos en situación de trabajar seriamente, más allá de actuar como "bomberos" ante una alarma de incendio, la lectura de los responsables públicos ha sido "a otra cosa mariposa".
Las respuestas de la ciencia no nacen de la urgencia, lo hacen desde la reflexión, el estudio reposado y sereno de la investigación y el control exahustivos de todas las variables de un problema. Ahora, que teníamos esas condiciones, se acabó el interés por esto tema. Y como si cuando el bañista en apuro desaparece bajo el agua, entendiéramos que ya no hay problema, así se ha actuado con este fenómeno de las adicciones.
El problema es tan grave que, ni alarma suscita, lo hemos "normalizado", y cuando un problema se normaliza sin resolver, acaba convirtiéndose en crónico y pasando a formar parte de eso que podríamos llamar "males de la sociedad" como quien dice, tenemos que vivir con ésto.
Cuando las cosas llegan a este punto, no queda mas que la esperanza de la respuesta social de los afectados y de los comprometidos. Esperemos que los que llevan años en esta lucha y los que tomen conciencia ahora de este problemas, tengamos la capacidad de poner las cosas en su sitio mediante la reivindicación, la unión, la ayuda mutua, etc., está claro que si no, estamos condenado a que las acciones que este fenómeno pide a gritos no lleguen o sean raquíticas.