lunes, 5 de diciembre de 2011

La crisis... de las políticas en adicciones

Con ésto de la crisis, ya sea nacional o mundial, parece que casi todo el valor de la vida humana esté centrado en la economía y estamos corriendo el riesgo de olvidar, que mas allá de la riqueza o la pobreza, debemos seguir siendo personas, saludables, libres y eficaces.
Me preocupa que tanto interés en un tema concreto y tan externo a la persona, sea el principio y el fin de los análisis y que estemos dando lugar a una sociedad que, cada día más, se despreocupa  de lo que son las  auténticas bases del ser humano.
Refiriéndonos a las adicciones, una de las lacras de nuestro tiempo por mucho que quiera minimizarse, hemos pasado de la alarma a la preocupación, de la preocupación a ocupación y de la ocupación a despreocupación.
La gran mayoría de los gobiernos, que deben ser garantes de la salud y el bienestar de los ciudadanos, se han olvidado de las políticas concretas en esta materia y en los medios de comunicación, el problema de las adicciones que nunca fue estrella, es ahora casi inexistente.
Algunos países han trasladado toda su preocupación a una cierta lucha contra el narcotráfico y la inmensa mayoría a dar algún dato que otro sobre los consumos y poco más.
En nuestro país, y en los últimos 8 años, los presupuestos dedicado a este tema, se han reducido de forma ostensible y, lo que es peor, las políticas específicas casi han desaparecido a excepción de los tratamientos (poco adaptados a las actuales adicciones, que todo hay que decirlo) y alguna que otra raquítica subvención para dar la impresión de que "algo se hace o algo se paga para que se haga".
No es que haga falta destinar muchos mas recursos a estas políticas, es que tienen que existir porque de lo contrario el problema se convierte en algo personal ( de quienes lo padecen) y por tanto, las autoridades se sientes como relevadas de la preocupación, "ya no es un problema social".
¿Cuando creen que volveremos a ver en marcha políticas reales que aborden un problema como el de las adicciones?. Yo me temo que en años no vamos a poder verlos.  Una cosa es cierta, algún día volverán esas políticas y volverán a destinarse presupuestos a ellas, eso sí, será cuando de nuevo el problema esté disparado y algunos ya no soporte contar muertos. La lástima es que con sólo no haberlo dejado en el olvido, podríamos evitar una nueva catástrofe.
Cuando la recesión económica está asentada, y parece que por años en el mundo, es cuando se alienta más el campo de cultivo de estos procesos empujados por el desempleo, la falta de oportunidades, etc..
Exijamos que vuelvan a tenerse en cuenta, cuanto menos la prevención, que en definitiva puede llevarse a cabo en gran medida sólo con posicionarse educativamente en la intencionalidad de llevarla a cabo y aprovechar el descenso del consumo no para  sumirnos en la depresión de no poseer cuanto queremos, si no de racionalizarlo en función de lo necesario.
Todas las crisis tienen algo de bueno y ésta no iba ser menos, lástima es que no queramos o no haya voluntad política para sacar algún beneficio en este tema.