domingo, 29 de mayo de 2011

COMPRENDER... APRENDER. De ex-adicto a terapeuta

Todos los que de una forma u otra tratamos de ayudar a quienes padecen un trastorno adictivo, habiendo sido antes adictos, deberíamos de forma regular plantearnos algunas preguntas con respecto a lo que hacemos y como lo hacemos. Tenemos la tendencia a estabilizar nuestros conceptos, a considerar que ya sabes lo que pasa por la mente y por los sentimientos de una persona para llegar a  la adicción porque lo has vivido, porque lo has sentido; y se nos olvida que las adicciones son procesos dinámicos, no solo en su propio desarrollo, si no tambien respecto a la realidad cambiante de la sociedad.
Por eso deberiamos pensar de vez en cuando sobre conceptos tales como, si lo que hacemos lo hacemos para: ¿nosotros mismo? , ¿para quienes son como nosotros? ¿para quienes sufren ahora un problema de adicción?.
La rehabilitación, en el sentido de abstienecia y mejora personal, no acaba nunca. Por tanto, cada dia debemos hacer algo al respecto para nosotros mismos: aprender, reflexionar, cambiar, valorar... No es una obligación, debe entenderse como una necesidad. Es claro que ese ejemplo de mejora personal puede ser lo que incite a alguien, que esta cerca de nosotros, a cambiar la adicción por la abstinencia. Pero no es esa nuestra forma de ayudar, esa ayuda no es intencionada. No debemos caer en el error de que si a mi me sirvió, es que sirve. En realidad, lo unico cierto de lo que me sirvio a mi mismo o misma para para resolver mi problema, es sólo eso, sirvió para mi.
Si nos empeñamos en trabajar desde la perspectiva de ayudar a todos y todas los que son como yo, en principio, puede que tengamos éxito, pero pasado el tiempo, las personas con problemas aparentemente iguales a los nuestros, ya son de otra sociedad, con otras connotaciones. La evolución de la sociedad es trepidante y en el caso de las adicciones casi que más. Por ello, apoyándonos en nuestro proceso de rehabilitación podremos ayudar a otros, pero que no les sirva no es que no quieran, es que posiblemente ya no están en la situación en que estabamos nosotros (aunque apenas haga unos años). Hay que vivir con los tiempos hasta para ayudar, hay que aprender cada dia para poder saber a que nos enfrentamos y de nuestros posicionamientos inalterables, sólo conseguiremos que con el tiempo hayamos disminuido nuestra capacidad de ayudar.
Ahora bien, si cuando hago estas reflexiones me digo a mi mismo, no es así como actuo.
Actuo desde el conocimiento de la realidad de hoy, de las necesidades de los adictos de hoy, de los problemas y de los convencionalismos de hoy... entonces estaremos en el buen camino. Estaremos trabajando para las personas que hoy tienen un problema. Puede que las comprendamos mejor o peor, pero son asi y asi nos necesitan.
Quizás, nuestro gran problema es que muchas veces creemos que el sólo hecho de haber superado una adicción es el único  titulo que necesito  para dirigir la rehabilitación de otros, cuando en realidad, por esa condición de ex-adictos, a lo unico que estamos habilitados es a comprender.
Por cierto, casi todas las cosas grandes de la vida parten de la comprension, pero solo es el punto de partida. Despues de comprender...APRENDE, si quieres realmente ayudar.