jueves, 11 de agosto de 2011

Prevenir, desde los cimientos

Dicen que la droga siempre ha existido y que siempre existirá, ni soy futurólogo ni mi fuerte es la historia, pero presupongo que sabios tiene la iglesia y si lo dicen, así será.
Pero de cierto aspecto de las drogas si sé algo, las culturas que han sabido situar en su lugar el uso de sustancias que alteran la consciencia, no han tenido excesivos problemas; las que no han digerido bien su presencia, son las que han conseguido que se conviertan en una lacra.
Todo lo que existe en la naturaleza tiene un sentido, nada creo que sea gratuito y muchas drogas son naturales y en muchas ocasiones, a ciertas culturas les han beneficiado o al menos no perjudicado como sociedad. Ahí puede estar el primer gran secreto de porque ciertas culturas han sufrido y sufren el azote de las adicciones y otras no. Como contrapunto a esta teoría y para reforzarla, no hace falta mas que ver las consecuencias de algunos inventos de lo que damos en llamar la civilización. No es que yo este por impedir el avance, digo solamente que vivimos en una sociedad que desde hace algunos siglos confía mas en la ciencia que en la razón humana, que pesa mas un invento, por peligroso que sea, que mantener ciertas posiciones estáticas que siempre dieron buenos resultados.
Con las drogas pasa algo así, pues son las denominadas drogas de síntesis ( no me refiero solo a las diseño) las que han provocado mas problemas en la sociedad que las vio nacer. La heroína, la cocaína, el LSD, las anfetaminas, .... son las provocadoras de todo un fenómeno del que no nos deshacemos desde que aparecieron. Conozco, por ejemplo, a la gente del altiplano peruano que mastica hoja de coca y encontré pocos de ellos marginalizados de su cultura, de su familia, ... .
Pero frente a ese problema de los sintético como sustancia de consumo generalizado más o menos, hay otro gran problema; las culturas que han manejado con sentido alguna droga lo han hecho desde la sabiduría de lo profundo, tratando de unir su uso con situaciones muy especiales porque eran sabedores de que dicha o dichas sustancias alteraban lo mas humano que tenemos y por eso su consumo estaba restringido a un circulo muy reducido de personas o para ocasiones muy concreta. Solo algunas sustancias mas o menos naturales se convirtieron con el tiempo en drogas de abuso, y precisamente porque se generalizo su consumo (alcohol, hachís...).
Estoy seguro, al menos desde mis experiencias en este campo, que por el camino que vamos no vamos a resolver jamás este problema, es más, no conseguimos ni reducirlo. Hasta este momento que yo sepa, lo único que se consigue es reducir algunas veces los daños asociados a ciertos consumos o que cierta sustancia descienda en niveles de consumo, eso sí, el espacio supuestamente vacío que deja, lo llenan otras de inmediato.
Me consta que se han hecho muchos esfuerzos para reducir, no los daños colaterales, si no los consumos, pero no es menos cierto que como implicado en muchos de estos esfuerzos, asumo que no hemos tenido éxito.
Como confió en la capacidad de los seres humanos, en nuestro potencial de raciocinio y que la capacidad de resolver de problemas, le he dedicado y le dedico tiempo a pensar (no me gusta a mi decir que investigo porque esa palabra tiene visos de exceso de rigor científico, cosa que no creo tener en exceso, pero dicho sea de paso a estas alturas de la vida, me importa menos). Pienso, observo, analizo, cuestiono.... y alguna conclusión saco que a mi entender nos da pista de porque tanto fracaso.
Una sociedad como la nuestra, consumista hasta hacer de cualquier cosa una necesidad, que cada día se ha aparta mas de llegar al fondo de las cosas, donde lo importante es como se ve más que como es..., una sociedad así es el campo de cultivo de los problemas de adicciones.
Porque las adicciones son el recurso, en muchos casos, de los que no han tenido la oportunidad de conocerse, de admirarse, de quererse, de valorarse... porque pensaron que lo importante era como los conocían, porque les admirarían, como les iban a querer o que había que hacer para ser valorado.
Una sociedad que educa desde un sistema que falla en la base, la educación en el seno de las familias y la responsabilidad social de mantener ciertos valores como estables; es una sociedad condenada a la crisis continua. Lástima que esta crisis no sea la económica de la que tanto se habla y que al lado de la primera es bastante fácil de superar. Hablo de la crisis de humanidad, La crisis que hemos ido fraguando cuando empezamos a confundir libertad con "todo vale", minorías con "grupos radicales", violencia con "defensa", poder con "tener razón".
Una sociedad así, no va ayudar a nadie a no entrar en el mundo de las adicciones, es más, empuja a muchos más de los que por razones personales escogerían ese camino.
Hay que cambiar la sociedad, ¡¡¡total, nada!!!. Estoy de acuerdo en que esa es una tarea ingente, pero también estoy seguro de que no hay otra fórmula. Una sociedad es evidente, no se cambia ni por decreto ni en cuatro días, pero es factible hacerlo, no importa el esfuerzo ni el tiempo que empleemos, si tenemos claro que queremos, lo conseguiremos... al menos en alguna de las siguientes generaciones, pero hay que empezar.
La sociedad se cambia, cambiando a cada uno de sus componentes, es decir , las personas que formando parte de una sociedad que no queremos, aun no interactúan en ella los suficiente y éste es ese proceso: dejarlos integrarse u optar por cambiarla.
Me refiero, como no, a los niños y niñas a los que ya es urgente empezar a educar desde otros prepuestos sociales, antes que la maquina imparable de la alienación y el conformismo, lo engulla.
Es el momento de importancia en las escuelas a un área que prepare a los niños y niñas para ser el futuro los agentes del cambio, y que además lo hagan desde la libertad, el respeto, la responsabilidad, la honestidad, la solidaridad, la sostenibilidad... aunque de camino, se lleven por delante a los grandes "poderes" que hoy conocemos, al concepto mismo de que es vivir en sociedad, que nos da y que nos pide.
Pero si seguimos pensando que lo importantiiiiiiisimo es superar nuestras puntuaciones en el PISA y nada más... tendremos más de lo mismo o aun peor, mas de lo que ni imaginamos.
Con una preocupación por educar en los términos que antes expresé, tendremos posibilidades de reducir el consumo de drogas (quien es eficiente raramente cae en esta tragedia), pero de camino, también será mas fácil atajar otras conductas que son también lacras evidentes (la violencia, el racismo, la intolerancia, ...).
Llevo 40 años enseñando o tratando de enseñar y han pasado por mis manos unas pocas de generaciones, algo esta claro, en el proceso de una mal llamada libertad se ha perdido hasta la posibilidad de educar de quienes no pueden querer para los alumnos otra cosa que su bien, los padres y los profesionales de educación.
En esta sociedad educan los políticos, los científicos, las multinacionales, y los medios de comunicación y así no crece pelo y si no... más allá de las drogas, solo hay que darse un paseo por el "patio" , sin ir mas lejos hoy, por el de Londres.
Por cierto, que si digo que se puede hacer, es porque las soluciones existen, otra cosa es la volutandad de ponerlas en marcha o no

No hay comentarios:

Publicar un comentario